Aborda los retos más exigentes en TI con los servidores para High Performance Computing
Las arquitecturas de High Performance Computing (HPC) se utilizan para procesar grandes volúmenes de datos mediante operaciones de cálculo de alto rendimiento, tanto agregadas como paralelas. Estas tecnologías requieren servidores bare metal con características específicas, como una elevada potencia de cálculo, amplias capacidades de red y almacenamiento, fundamentales para soportar la intensidad de las cargas de trabajo. El rendimiento óptimo de un servidor para HPC está garantizado por el equilibrio entre sus diferentes componentes, asegurando velocidad de procesamiento, eficiencia en la transferencia de datos y estabilidad en las cargas de trabajo.